Unas 200 catalanas concentran la demanda de prostitución de lujo E-mail
  1. • La mayoría son mujeres de clase media que entraron en el mundo del sexo de pago acuciadas por los problemas económicos


ANTONIO BAQUERO(BARCELONA)
Aunque parezca lo contrario, en Catalunya, la prostitución no es solo cosa de extranjeras. Según un recuento de anuncios en prensa e internet, unas 200 mujeres catalanas, unas 70 de ellas en Barcelona, ejercen este oficio y concentran su actividad en el sexo de pago de alto nivel, donde los clientes demandan cada vez más sus servicios en detrimento de las mujeres de otros países.
Su situación es muy distinta a la del aluvión de suramericanas, europeas del Este, asiáticas y africanas que en esta última década han aterrizado en España para prostituirse --muchas veces víctimas de la trata de blancas y en régimen de semiesclavitud--. Esa llegada masiva expulsó a las españolas de la calle y los clubs, dejando solo a aquellas mujeres que se prostituyen para poder pagar su adicción a la droga.
La diferencia radica en que la mayoría de las prostitutas catalanas son independientes: funcionan por libre, se quedan lo que ganan, eligen a sus clientes y no dependen de nin-
gún proxeneta o red. En cuanto a lo que cobran, los precios establecidos suelen ser de entre 200 y 300 euros la hora; 400, hora y media; 500, dos horas, y 1.000 toda la noche. Si son contratadas como acompañantes para un viaje la tarifa suele ser 1.000 euros diarios más gastos.

CON ESTUDIOS

Además, su perfil ha cambiado. Si en las décadas de los 80 y los 90 eran sobre todo jóvenes sin estudios ni empleo y con hijos, ahora suelen ser mujeres de clase media que, en muchas ocasiones, tienen capacitación profesional e incluso combinan la prostitución con el trabajo. "Hay enfermeras, administrativas, médicas, abogadas y universitarias", cuenta Montse, una barcelonesa licenciada en Ciencias Po-
líticas que hace 20 años que ejerce la prostitución y que ha creado un blog donde radiografía sociológicamente el fenómeno del sexo de pago.
¿Qué lleva entonces a una mujer catalana a prostituirse? "En esto nadie está por gusto ni por vicio", comenta tajante Montse, quien añade: "El motivo es la necesidad de conseguir una cantidad importante de dinero lo más rápido posible para hacer frente a una importante deuda". Pero también hay "una minoría de mujeres adictas al consumo de artí-
culos de lujo cuya compra sufragan con la prostitución", cuenta.

CRISIS ECONÓMICA

Esta mujer desmiente que la desaceleración económica haya disparado la cifra de españolas que se dedican a la prostitución. "No es cierto que la crisis empuje a más españolas a este mundo. Yo viví la del 93 y tampoco hubo un desembarco de españolas. Dar ese paso es algo muy serio que no se decide así como así. Además, por muchas deudas que tengas, no todas las mujeres valen para esto".
Lo que sí se ha notado es que los clientes han vuelto a las catalanas. "Para el tipo de cliente que frecuenta la prostitución de lujo, ser catalana o española es un valor añadido", reconoce Montse, quien recuerda: "Hace algunos años, cuando la mayoría eran españolas, lo más demandado eran las mujeres extranjeras. Hoy, cuando la mayoría de las chicas son de fuera, lo que se sale de lo habitual son las de aquí".
Además, las mujeres españolas han decidido hacerse más visibles. "Ahora, cuando has de anunciarte, destacas que eres de aquí, lo pones como un valor a tu favor", explica Paula, una contable que hace un año que se dedica a la prostitución.
Una de las razones es que, tal y como afirman todas las mujeres consultadas, en la prostitución de alto nivel los clientes quieren algo más que una relación sexual. "Muchos buscan que haya empatía, poder charlar y que la mujer te entienda. Y eso con muchas chicas extranjeras no lo pueden hacer. En cambio, ese añadido de relación sí lo encuentran en las chicas catalanas", cuenta Silvia, una estudiante de farmacia que se prostituye desde hace un año.
Gisela, una joven catalana estudiante de posgrado, señala que los clientes, por encima de la belleza, valoran el grado de "implicación" de la prostituta en el acto sexual. "Una chica a la que obligan a tener 15 o 20 relaciones sexuales en una noche y que está explotada por una mafia no puede ofrecer la misma implicación que una mujer que tiene cinco clientes a la semana y que trabaja para ella misma", añade.
Insiste en que a ella le "repugna" la distinción entre prostitutas y escorts, término con que se ha bautizado a las meretrices de lujo: "¿Qué pasa? ¿Acaso como yo cobro tres veces más que una chica rumana o nigeriana ella sí es puta y yo no?".
Como Gisela, que no acepta clientes de menos de 30 años, la mayoría de las prostitutas catalanas suelen trabajar para hombres de mediana edad, de nivel económico medio alto y que, en muchos casos, cierran las citas con días de antelación. "Yo tengo de clientes a hombres de negocios que conciertan la cita tres semanas antes", asegura.

PRECIOS ESTANCADOS

Pese a todo, los precios se han estancado desde hace años. "Se viene a cobrar lo mismo que en los 90. Hay un exceso de oferta; más clubs, saunas y pisos", cuenta Montse, que fue la primera española que se anunció en www.girlsbcn.com, la mayor web de prostitución de lujo de Barcelona.
Además, pese a que muchas puedan ganar entre 3.000 y 8.000 euros al mes dependiendo de los servicios que hagan, estas mujeres deben realizar "una importante inversión" en estética. "Gimnasio, peluquería, esteticistas, ropa... Podemos hablar de 600 euros al mes", dice Paula.